Internet es una tecnología para la información y la comunicación. Utilizamos la Red para buscar la información que necesitamos, y para comunicarnos con los más allegados y con aquellos que ni tan sólo conocemos y que viven lejos de nuestro pueblo o ciudad.
Éstos son los usos más habituales que se confirman en algunos estudios realizados en la UOC en el marco del Proyecto Internet Cataluña en el ámbito educativo (escuelas y universidades). Ahora bien, la Red nos permite, además, difundir información, compartirla, generar conocimiento compartido, etc.; en otras palabras, lo que se conoce como Web 2.0 y que tiene el exponente más claro en las herramientas blog y wiki. De todos modos, nuestros estudios nos confirman también que, al menos en la sociedad catalana, ésta no es todavía una práctica muy extendida entre los usuarios habituales de Internet.

Ahora bien, el hecho de que Internet sea una herramienta básica de acceso a la información y para la comunicación ¿significa también que es una herramienta importante para el aprendizaje? Hemos observado que, si bien estudiantes y profesores utilizan habitualmente Internet para buscar información relacionada con las asignaturas, así como para comunicarse entre ellos, no se confirma, necesariamente, un uso intensivo ni extensivo de la Red con finalidades educativas, es decir, como parte del proceso de enseñanza y aprendizaje. Es posible que ello se deba a la percepción lúdica o extraeducativa que tienen los internautas de la Red. Así pues, y a pesar del avance en el acceso y el uso de Internet entre los educadores y los estudiantes, la Red no ha entrado todavía con fuerza en las programaciones de las asignaturas, en las metodologías docentes y de aprendizaje ni en los sistemas de evaluación.

El uso de Internet en educación va más allá, evidentemente, de tener un campus virtual, una gestión informatizada de expedientes o los contenidos educativos, en abierto o cerrado, en la Red. Éstos son ejemplos de un primer paso importante que ya han realizado muchas instituciones educativas. El uso educativo de la Red pasa por la incorporación de la tecnología, como herramienta o como soporte, en la metodología docente y de aprendizaje. El reto, hoy en día, se encuentra, por lo tanto, en los sistemas de formación híbridos, es decir, en aquellos que incorporan el uso de la tecnología como parte real (formativa, evaluable y del proceso de enseñanza y aprendizaje). No se trata de sustituir las fotocopias del aula por los materiales «colgados» en la biblioteca virtual; se trata de introducir sistemas electrónicos en los procesos de aprendizaje, como los wikis para la creación de conocimiento compartido, los blogs para difundir y compilar temática, los sistemas de portfolio electrónico para la evaluación de los aprendizajes, o los debates virtuales con expertos o entre estudiantes: todo ello en «horario lectivo». Internet debe incorporarse en la metodología del proceso de aprendizaje; de otro modo, no dejará de ser, como decíamos al principio, una herramienta de búsqueda de información y de comunicación para estudiantes y profesores.

La formación de personas capaces de aprender de forma flexible, con el uso de la tecnología, es uno de los retos más importantes que tenemos los educadores de hoy en día en la sociedad de la información. Años atrás hablábamos de la aparición de un nuevo paradigma educativo a partir de la irrupción de Internet en las actividades educativas. En la actualidad ya hemos visto que el reto no es el cambio de paradigma —cuestión que, de hecho, aún está por demostrar—, sino la capacidad de los educadores y de las instituciones educativas de introducir, de forma flexible e innovadora, el uso de las tecnologías en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Cada vez más aparecen experiencias —en este número destacamos algunas de ellas— de estos usos híbridos, es decir, de la complementaridad entre actividades realizadas en la Red y las que se hacen presencialmente en el aula. Necesitamos analizar estas experiencias, valorar sus resultados, observar si mejoran o no los procesos de aprendizaje, etc. Difícilmente podemos dejar de lado esta realidad que existe ya en las universidades.
Internet cambia la forma de trabajar, hace que aparezcan nuevas formas: a distinto tiempo (de forma asíncrona) y en distinto lugar (a distancia). Hace posible que los alumnos y profesores distantes se comuniquen, o que alumnos presenciales puedan ser tutelados a distancia, en casa. También induce cambios en la metodología, favoreciendo formas más colaborativas de trabajo.
En definitiva Internet es en sí misma es un recurso específico para la educación que crea entornos propios de aprendizaje, docencia y trabajo para alumnos y profesores. Asimismo la red está llena de informaciones y de instrumentos que pueden ser utilizados de forma original y con carácter propio y real. La Red, y sus servicios, establecen valores añadidos a la educación: Tutoría telemática, educación a distancia y metodologías propias (basadas en la comunicación distante y en la cooperación).
Internet es vehículo de comunicación para alumnos y profesores. Los instrumentos telemáticos están destinados a impactar fuertemente en los entornos educativos, en función de dos de sus características: favorecen el trabajo cooperativo, los contactos interpersonales, y eliminan barreras del espacio y tiempo.
La comunicación directa y estructurada por computadora (el correo electrónico, para la comunicación uno a uno, o las listas de interés, los grupos de discusión, el IRC,... para el diálogo de uno a varios) permiten la comunicación entre usuarios (alumnos o profesores), directa y simultánea o mediante intercambio de mensajes, así como el intercambio de ficheros. Estas posibilidades son útiles para la realización de actividades de tipo cooperativas, a tiempo real, entre grupos de alumnos en lugares distantes.
El espacio del aula se abre a otros horizontes, los alumnos comparten sensaciones y experiencias de forma directa, de primera mano, y además en texto escrito, en la lengua propia o en un idioma extranjero. Estas actividades pueden ser completadas con otras: Intercambio de textos escritos, imágenes, gráficos, datos, informes,... Dirigidos por el profesor y orientado a la consecución de objetivos curriculares.
Otro efecto que se consigue con esta experiencia es el de que el alumno penetre en actividades del mundo real. Acceda a instrumentos, y opere con recursos, propios de la vida adulta y profesional, de la misma forma como puedan hacerlo un grupo de investigadores o de técnicos.
El papel del profesor es similar al que realiza en otros tipos de trabajos cooperativos: facilita la información necesaria, acompaña a los alumnos en la actividad, facilitándola y guiándoles,... con el valor añadido de poder comunicar con otro colega suyo en un lugar y en un medio distante pero con unas inquietudes y motivaciones comunes.
A este tipo de actividad podemos atribuir las características que en general se atribuyen a las actividades cooperativas:
- Promover el desarrollo social del alumno y combatir el egocentrismo, y en este caso el localismo.
- Fuerza al alumno a situarse en un contexto distinto antes de efectuar la comunicación.
- Es un proceso de aprendizaje activo.
- Es motivador. El alumno tiene algo que escribir, que pensar, que decir, para que un compañero lo lea, lo discuta o lo critique.
Al profesor también le interesan estos servicios para su desarrollo profesional y docente. Puede conocer otras experiencias. Comunicarse con colegas seleccionados, reclamados o atraídos en función de temas expuestos en un grupo de discusión, foro, WWW, etc., ponerse en contacto con él, o con todos aquellos, que cumplan una determinada condición o característica (Por ejemplo: trabajar matemáticas con LOGO, fractales,...). Y por último puede intercambiar ficheros e informes, sobre proyectos, memorias, documentos curriculares,... u otros datos de interés.
- Los teledebates constituyen un entorno de trabajo virtual sobre un tema concreto. Mediante ellos se envían mensajes a un tema exponiendo opiniones o refutándolas. Como práctica constituye un proceso de gran riqueza educativa:
- Los alumnos argumentan, buscan datos, los escriben,... El proceso se completa cuando los temas propuestos encierran contenidos curriculares.

- En la videoeconferencia y en el chat, al contrario de como sucede en el teledebate, la comunicación se realiza de forma simultánea. Los resultados y características son los mismos, solo que la mayor viveza y espontaneidad le confiere mayor fuerza y capacidad motivadora y de evocación.
- Las bases de datos telemáticas permiten que los alumnos puedan acceder a fuentes de información real, y navegar por ella a la búsqueda de aquellos datos que sean relevantes para un objetivo, propuesto de antemano, en el contexto de un trabajo escolar.
La planificación y coordinación del trabajo entre los componentes del equipo, la distribución de tareas, la formulación de consultas y la elaboración de la información obtenida, son todas ellas
operaciones de alto contenido formativo en relación con objetivos propuestos en la mayor parte de las áreas curriculares.
Un aspecto importante del uso de bases de datos lo constituye el hecho de que casi nunca se realiza como una actividad puntual o personal, sino en el contexto de un proyecto de trabajo en equipo, y las más de las veces en concurrencia con otras formas de uso de la vía telemática: Correo electrónico, teleconferencia, teledebate, o incluso con ayuda de CD-ROM u otros dispositivos de almacenamiento de información digitales o analógicos.
Todo ello entraña, como en los casos anteriores, los aprendizajes y características que en general se atribuyen a las actividades cooperativas.
Este servicio también es útil en la educación a distancia por razones obvias: Pone a disposición de alumnos de zonas alejadas, medio rural, informaciones y recursos formativos a los que normalmente no tendría acceso.
Quedaría por dilucidar en un análisis más detallado, o a través de posibles investigaciones, qué modalidad de herramienta telemática, o qué metodología podría ser la más indicada para los objetivos o contenidos curriculares que se plantean en cada área y nivel.
No hay que olvidar que los medios informáticos habituales también se pueden utilizar en las redes telemáticas. De esta manera recursos que se han manifestado útiles en actividades de repaso, ejercitación, etc. como los programas de EAO, o los equivalentes applets de Java, también pueden ser utilizados, con igual fin, en la tutoría telemática de alumnos a distancia.
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